Por Juan Dabusti, CEO de Worldline.

El e-commerce es una tendencia imparable. Así lo demuestran las cifras que indican que su crecimiento anual es de 20% y más. El beneficio de adquirir una serie de productos a través de un solo click (o ‘touch’),  sin despegarse de su equipo móvil o computador hace que cada vez más consumidores se atrevan a elegir su producto o servicio ideal, a través de este canal comercial.

Sin embargo, a pesar de las positivas cifras que ostenta el comercio electrónico, queda mucho tiempo por delante para que las tiendas físicas dejen el lugar de honor que, por tantos años, han mantenido entre los consumidores.  Sus altos ingresos y su larga data de penetración en la cultura de compra hacen poco probable su desaparición, por lo menos en el corto plazo.

Pero el rápido desarrollo de las nuevas tecnologías y la nueva cultura comercial de los clientes obligan a estas tiendas ‘tradicionales’ a transformarse y replantear de qué manera pueden optar a nuevas oportunidades de negocio, combinando lo conocido, con novedades que cautiven y capturen la atención de sus actuales y potenciales compradores.

Esto ha impulsado al retail a incorporar a sus estrategias comerciales sistemas que les permitan competir en este mundo cada vez más virtualizado. Una de estas opciones es integrar en un mismo espacio físico el comercio electrónico, no sólo en la modalidad de pago, sino también en la forma de ofrecer sus productos a quienes ingresan a estas ‘grandes tiendas’, con sistemas de marketing avanzado y plataformas que ponen a la vista de los compradores las distintas ofertas disponibles. Esta innovación se denomina Digital Retail, y Worldline ha trabajado desde hace algunos años en el desarrollo de una serie de plataformas y soluciones integrales que permiten llevar a cabo proyectos de esta naturaleza.

Esta nueva forma de relacionarse comercialmente es uno de los mayores desafíos que las grandes marcas deben sortear. Cómo y a través de qué medios comunicarse para diferenciarse con sus clientes, y cómo mantenerlos cautivos en un mismo “ecosistema” es la gran tarea que los obligará a transformar sus estrategias, donde poco a poco los clientes tomarán protagonismo.

Mundo real + Mundo virtual: Todo en un mismo espacio

Con el Digital Retail,  los consumidores podrán acceder al producto ‘en vivo y en directo’ y también tendrán la oportunidad de comparar, de forma inmediata, precios de productos con características similares, además de otras informaciones detalladas y personalizadas (incluyendo aquella que proveen las redes sociales), lo que permite una mejor decisión de compra, mejor servicio y la optimización de tiempo y recursos.

Pero este sistema no sólo propone una serie de beneficios para los clientes finales. Son los mismos retailers quienes tienen a su alcance una alternativa que potenciará incuestionablemente sus ventas e imagen, así como la posibilidad de responder de forma anticipada a las nuevas demandas de los consumidores.

La digitalización en este sector comercial conlleva resultados medibles y proporciona una ventaja competitiva. Las grandes tiendas están conscientes de ello: 94% de los retailers señala que la experiencia dentro de la tienda del futuro estará dirigida por la tecnología, 74% asegura que la compra interactiva incrementa las visitas, la fidelización y las ventas, y 60% cree que los líderes del retail del futuro serán aquellos que cuenten con la tecnología en su core. Con cifras como estas, sólo queda subirse a la multiplicidad integrada de servicios, en los que Worldline tiene liderazgo.

Digital Signage: La tienda del futuro

Muchos aún se preguntan de qué manera se logra todo esto. Worldline ha puesto a disposición de sus clientes una serie de tecnologías que potencian la experiencia de compra y venta en un solo lugar: pantallas táctiles e interactivas que difunden y entregan material de marketing a los clientes, donde además pueden ingresar a la revisión de catálogos online de productos –con sus respectivos detalles de calidad y precio-, compra y pagos móviles en la tienda, fidelización a través del uso de medios de pago de las tiendas , uso de tecnologías como NFC y QR –que permiten el uso de pagos a través de sistemas móviles- además de otras aplicaciones dispuestas para el usuario final. El espacio de venta se transforma en una tienda del futuro donde es posible contar con tecnologías como el “Magic Mirror”, en el que los clientes pueden interactuar con los productos, la marca, otros clientes e incluso amigos que ya están relacionados con ellos, televisores que promueven el marketing y diferenciación de marcas y productos y otros elementos inimaginables.

Cada una de estas alternativas va orientada además a mejorar la gestión de la tienda, ya sea en el ámbito comercial –aumento de ventas-, logístico –aportando a la disminución y control del stock de productos-, incorporación de catálogos digitales –para optimizar el espacio de la tienda-, mejor servicio a los clientes y un sinfín de otros beneficios asociados que impactan también en los usuarios finales.

Este tipo de proyectos están cada vez más cerca de nosotros. Gracias al servicio integral y completo de Worldline, el Digital Retail es una realidad en varios países europeos y en Norteamérica, que poco a poco se está trasladando a países de nuestra región. A través del desarrollo de la estrategia, diseño y planificación, así como todo el servicio de multi-screen, hardware, soluciones de software, desarrollo de contenidos interactivos y en tiempo real, ‘aceptación’ y proceso depayment, instalación e integración de sistemas tecnológicos a utilizar, además de la capacitación y el mantenimiento técnico de las soluciones y apoyo o soporte para los clientes y usuarios, Worldline ha logrado dar vida a este tipo de tiendas futuristas, como un aporte  a la cultura comercial en el mundo.

El Digital Retail surge como una alternativa para aumentar y consolidar las ventas de retails en sus espacios tradicionales, que transformará no sólo la experiencia de compra y venta, y las estrategias comerciales que los retailers crean para posicionarse como las tiendas del futuro, sino que además dará un vuelco a la forma en que las marcas que conviven en un mismo espacio físico interactúan con los clientes.

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