La disminución del tiempo en la evolución de las tecnología, la innovación, la importancia de cuidar el medio ambiente y nuestros recursos naturales, el desarrollo de profesionales capacitados para las nuevas tendencia, fueron algunos de los temas expuestos en el XXIV Simposio Leo USACH, realizado en el auditorio edificio telefónica, bajo el tema central “Ingeniero 2030: El futuro comienza hoy”.

La actividad reunió a destacados conferencistas y expositores como el ex candidato presidencial y presidente del Instituto Zambuling, Alfredo Sfeir; el presidente de ACTI, Jaime Soto Muñoz; el subgerente de innovación comercial y desarrollo de negocios Citybox en CorreosChile, Víctor Ávila; y el jefe del departamento de sistemas de gestión de mutual, Cristian Puentes.

Durante el evento se debatió sobre el déficit que existe en la actualidad de profesionales capacitados adecuadamente de habilidades blandas, competencias fundamentales para enfrentar de mejor manera el mundo laboral que evoluciona rápidamente sin esperar. Los asistentes coincidieron en que generar una instancia donde se busca reconocer los puntos fuertes y débiles de la formación de éstos es una gran iniciativa. A juicio de Alfredo Sfeir no sólo se debe pensar en los profesionales, sino que también en Chile: “me parece interesante que busquen formar ingenieros 2030, pero no se puede lograr imaginar cómo serán esos ingenieros sin visualizar un Chile el 2030. La ingeniería es fundamental para Chile, pero no podemos crear un ingeniero que no se preocupa de lo social, necesitamos ingenieros que respondan a los valores que la sociedad necesita.”

Precisó que la ingeniería es un pilar fundamental para la sociedad dentro de su progreso en las distintas áreas que esta forma parte, pero que al mismo tiempo se debe tener en cuenta que si no hay una visión correcta, no habrá tampoco una acción correcta. Dijo que es importante desarrollar profesionales capaces de solucionar y enfrentar los desafíos del futuro, con el fin de entregar algo más a la sociedad: “La única herencia que  deben entregar los ingenieros, es la felicidad y estabilidad, a una sociedad que busca avanzar y crecer de manera correcta”.

Uno de los temas más expuestos fue el déficit que hay por parte de las universidades a la hora de preparar a los alumnos, para enfrentar el mundo laborar, sus proyectos y emprendimientos. Jaime Soto, presidente de ACTI, destacó que en este aspecto se reconoce una brecha que hay que superar. Precisó que “se tiene que rediseñar el modelo de educación, para poder enfrentar lo que viene más adelante, las nuevas tendencias. Las universidades no preparan a los profesionales con las nuevas tendencias, generando una brecha, en una época en que el cambio de estas tendencias entre una y otras es cada vez menor”.

Resaltó que en base a esto se puede identificar que la educación superior en esta área está retrasada y necesita solucionar de manera efectiva el tema, para así fortalecer aun más la adecuada evolución tecnológica que nuestro país está teniendo, pero que al mismo tiempo tiene escasez de profesionales capaces de manejar estas tecnologías. “Se enseña bien lo que es tecnología, pero no se enseña cómo utilizarla, por eso el desafío país es grande. Se debe salir de la burbuja, cambiar el estilo, el esquema, reconocer cuánto de lo que se enseña actualmente se ocupa en nuestros días”, resaltó Soto.